¡Anímate! haz yoga en la playa

Mar, 5 junio, 2018

¿Has pensado hacer yoga en la playa? es una excelente alternativa para gozar de una buena salud mental y corporal. Te enseñamos cuales son sus beneficios y recomendaciones segun los especialistas de esta modalidad.

“Lleva tu práctica de yoga a la playa y deja tu esterilla en casa” bajo este epígrafe se recogió una entrevista del portal online www.telva.com a la especialista de yoga Xuan-Lan, autora del libro “Mi Diario de Yoga”

 

Xuan Lan, profesora de yoga certificada explica, cuáles son los beneficios y ventajas de practicar yoga en la playa (ella lo hace habitualmente, puedes fijarte si la sigues en su cuenta de instagram @xuanlan_yoga).

 

Beneficios saludables:

 

  1. Producimos vitamina D al estar expuestos a la luz solar. Es una buena excusa para practicar al aire libre
  2. Mejoras la energía con una mejor oxigenación al respirar aire fresco, además si estás en la playa el ambiente suele ser más limpio. Consejo: Aprovecha para respirar profundamente durante la práctica y limpia tus pulmones con aire limpio.

 

Ventajas de hacer yoga en la playa:

 

  1. La arena es una superficie inestable e irregular, cuesta más practicar algunas posturas pero de esta manera trabajas más la parte muscular para encontrar la estabilidad y equilibrio. Los movimientos de la arena obliga el cuerpo en hacer pequeño ajustes constantemente obligando el cuerpo en activar algunos músculos que no solemos usar habitualmente para esas posturas. Yoga en la arena (o en el césped) es más intenso pero es un buen ejercicio físico.

 

  1. Es el mejor lugar para practicar las posturas invertidas y superar el miedo a caer. Hay poco riesgo de hacerte daño, aprendes en caer y sales de tu zona de confort con tensión.

 

  1. La playa es un buen lugar para practicar las posturas de equilibrio de pie, es un reto pero permite mejorar y profundizar. La superficie cambiante de la arena obliga en buscar la estabilidad con la coordinación de los músculos del cuerpo.

 

  1. Por otro lado, un entorno con gente, ruido, movimientos del mar que son todo un reto para la concentración. El objetivo es conseguir aislarse mentalmente del entorno fijando la mirada en un lugar que no se mueve. Prueba practicar la postura del árbol.

 

  1. Práctica tus secuencias de yoga con el sonido del mar, usa su ritmo para tu propio “flow” y busca crear una sintonía entre tu respiración, tu cuerpo y la naturaleza. Cambia tu ritmo habitual o de práctica con música por el sonido del mar. Déjate llevar por el sonido del mar.

 

Recomendaciónes

Aprovecha para ir temprano por la mañana o al atardecer cuando hay menos gente alrededor, para que puedas disfrutar de la paz y la tranquilidad o para hacer tu meditación frente al mar con la luz del sol suave, o para practicar las asanas con mayor concentración y tranquilidad mental.

Fuente:www.telva.com

Fotos: Xuan-Lan